Raelon.org

"Todos somos parte del Gran Raelon". Siempre escribo eso mientras actualizo la sección de noticias de mi página web. Hay 17 nuevos visitantes, y 45 que regresan por segunda vez. Si todo va bien, habrá al menos 20 inscripciones más antes que termine el mes. Nada mal.

Las últimas fotos que puse en el sitio fueron todo un éxito. Dos platillos voladores sobre la Plaza Roja, y uno más sobre el Pan de Azúcar. Quedaron muy bien, muy profesionales. Hasta las he visto mencionadas -brevemente- en el noticiero local de las 3 de la tarde. Nunca falta quién se apreste a desmentirlas, pero eso sólo me consigue más público. La gente adora ser parte de esto. Como siempre les digo, "Todos somos parte del Gran Raelon." Y es la verdad. Hasta los que no creen y me llaman fraudulento contribuyen a mantener vivo mi sitio, Raelon.org.

Mi cuenta de correo está llena de mensajes. La mayoría me pide más fotos, o videos de avistamientos en su país. Algunos me envían fotos propias, y me preguntan si esas también pueden ser naves Raelon. Yo decido de acuerdo a los colores y la forma, y si no estoy seguro, lanzo una moneda y lo dejo a la suerte. A veces, esa es la única manera de contestarle a esta gente. La mitad de ellos me envía las preguntas más ociosas o necias, y la verdad, si no hiciera mis pequeñas trampas aquí y allá, me volvería loco tratando de contestarles. Preguntan de todo, desde la localización del sistema solar del planeta de los Raelon, su composición atmosférica, que si es peligroso acercarse a un lugar donde haya habido avistamientos a causa de la radioactividad, hasta cosas como que si tienen un gobierno democrático, que si creen en Dios, que si tienen contacto con tal o cual raza alienígena, etc. Por fortuna, la otra mitad de ellos son los que, sin saberlo, me mandan las respuestas. Muchos me escriben acerca de sus teorías, o de sus "experiencias personales" con encuentros cercanos, con contactos telepáticos o durante sueños, y todo eso me es muy útil. La mayor parte de quienes me mandan sus historias me cuentan la misma historia de siempre, y siempre les da por revolver dentro de sus relatos todo tipo de basura salida en la sección de libros esotéricos del supermercado. Que si el sitio del avistamiento estaba alineado con las Pirámides de Egipto, o que si una oleada de avistamientos fue predicha por una quiromante que usaba el I Ching, o que si en 1920 los estadounidenses captaron un mensaje extraterrestre que consiste en un pasaje de la Biblia transmitido en clave morse, en una vieja radio de onda corta. En fin, sólo es cosa de extraer la basura, y el resto sirve perfectamente para ayudarme a completar el mensaje de Raelon.

Siempre hay malnacidos que quieren robarme la idea. Un imbécil en Honduras tuvo un sitio llamado "Zhanthar-Raelon.net" durante seis meses, y me costó mucho trabajo conseguir que le cambiara el nombre a su sitio. Era un mocoso hablador y grosero, pero se volvió muy amable en cuanto mencioné que tomaría acción legal con él. Al menos él lo hacía para divertirse, sin fines de lucro. Los hay peores. Uno de mis suscriptores me avisó que una mujer en Los Ángeles cobra por aparecerse en centros de conferencias y hoteles, alegando ser una supuesta contactada por los Raelon, que ha viajado a su planeta y ha visto sus ciudades. ¡Carajo, ni siquiera yo he viajado en una nave de los Raelon, y eso que yo los inventé! Ya puse avisos en mi página diciendo que esa mujer es un fraude, pero de todos modos me enferma saber que ella ha ganado casi lo mismo que yo con este asunto, y sin tener que mantener un sitio en internet. Pero vamos a ver quién ríe al último. Yo soy el único que tiene registrado el nombre de Raelon, y los demás términos relacionados.

Lo juro, a veces quisiera olvidarme de este asunto de los extraterrestres. Pero la ganancia neta no es nada despreciable, y, salvo algunos detalles desagradables con los que tengo que lidiar de vez en cuando, es divertido y me permite tener bastante tiempo libre. Es sólo que, en ocasiones, me gustaría tener una verdadera pistola de rayos, sólo por si los detalles desagradables que mencioné asoman la cabeza.

Cincuenta mil dólares en mi cuenta, esta mañana, cuando chequé mi saldo en el cajero automático.

No parece ser un error del cajero. De verdad son cincuenta mil, de los buenos. En el banco me confirman que no es un error. Fueron depositados ayer. Pagaron con tarjeta de crédito desde un banco en San Francisco. Cuatro años de membresías, juntas de un golpe. Ah, tengo que invitar a la familia a cenar hoy mismo. Va a ser glorioso restregarle el dinero en la cara a mis padres y a mi hermano el pediatra. "Desempleado y sin futuro", cómo no.

El pago fue hecho por un tal Vrillon_37, que apenas se suscribió el mes pasado. No ha participado en casi ningún foro, pero ya ha bajado todo el material disponible y siempre revisa la página temprano buscando actualizaciones. No proporciona domicilio alguno, sólo se hace el gracioso y se identifica como "proveniente de Ulzhar-Raelon, en el sistema de Aeurión 12, en la Nube Estelar de Sagitario." Válgame Dios... Aparte, el teléfono que proporciona sólo emite un tono de fax cuando una contestadora toma la llamada. Al menos tiene una dirección de correo electrónico verdadera y me ha escrito ya algunos mensajes. Está bastante interesado en el sitio (como si eso no fuera suficientemente obvio, tras ver su generosa contribución a mi causa) y dice que hago una labor muy importante, esparciendo la palabra de Raelon. Sus mensajes son bastante extensos, muy corteses y llenos de las imágenes borrosas de costumbre - "Cabinas de mando" llenas de palancas y botones grandes; un par de niños con máscaras de extraterrestres y trajes de poliéster posando en un cuarto mal iluminado; una mesa lustrosa llena "artefactos alienígenas" claramente hechos de plástico - junto con imágenes reales del espacio, tomadas del sitio web de la NASA o algún sitio parecido. También me manda varios archivos de audio que suenan a conversaciones en ruso, grabadas al revés. Todo un caso el tipo.

Los únicos mensajes que ha escrito en los foros de discusión son para tomarle el pelo a los usuarios, en especial a los más nuevos. Ahí sólo se limita a responder a las historias de abducciones con cosas como "Tus hermanos de Raelon te recuerdan con afecto" o "Tu hijo no está perdido, está con bien y espera el día en que puedan reunirse". Casi siempre se siguen la corriente el uno al otro durante varios mensajes. En las únicas dos ocasiones que lo han mandado al carajo, Vrillon no ha vuelto a contestarle a esa persona. Los que lo agredieron siguieron haciéndolo, hasta que se cansaron de ser ignorados. Este sujeto Vrillon parece inofensivo, o al menos, no es de esos que buscan atención abiertamente. Ojalá tuviera más de esos en la página. Especialmente, si están dispuestos a darme más pagos gordos como el del otro día.

Pero lo que no deja de molestarme es el porqué de ese enorme donativo. Siempre puedo lavarme las manos y decir que este sujeto depositó por su propia voluntad una cantidad no requerida, pero no sé. Todo ese dinero puede traerme problemas. Será mejor que confronte al tal Vrillon con mi duda de una vez, claro, cuidando de no espantarlo. No podría acabar de patearme a mí mismo si mis preguntas lo ahuyentaran.

Je, no han pasado ni quince minutos desde que le mandé un mensaje cuando ya tengo respuesta. Vrillon dice que los recursos que me ha donado son alicientes necesarios en mi misión como mensajero de la conciencia de Raelon. Como si me fuera a convencer usando mi propio cuento. Me mandó más cosas, más descripciones de "Ulzhar-Raelon", el planeta de los Raelon (hasta le puso nombre al planeta, cosa que nunca quise hacer) y, por si fuera poco, incluyó un montón de palabras en "Ter-laath", el idioma de los Raelon (otra cosa que siempre me dio flojera hacer). Casi 300 Kb de texto. También me mandó una foto. Resulta que Vrillon no es él, sino ella. Tiene como veinte años, rubia, y por supuesto, aparece vestida en un traje de poliéster metálico. Con todo y botas a Go-gó. Aparece dentro de una habitación vacía, con ventanas circulares, frente a una laptop. Quiere que nos veamos. Todo este asunto huele a estafa. Pero el dinero es legítimo, y esta chica parece bastante normal. Debo estar loco, pero acepto. Dice que vendrá a la ciudad el próximo martes.

Éste es el día del primer contacto. Voy a verme con una visitante del espacio exterior en un café cercano a mi casa. Una visitante de un planeta que yo inventé, que viene a decirme un mensaje que yo mismo escribí en el comedor de mi departamento. Dios bendiga estos tiempos de internet.

Vrillon llegó a la cita con bastante puntualidad, y obviamente, no se presentó en una nave espacial, sino más bien en taxi. Ella es exactamente como en su foto, lo cual disipa mi preocupación número uno. La número dos se disipa también en cuanto la veo: Viene sola y sonriendo, así que no creo que venga a otra cosa más que a hablar de los Raelon. Y mi última precupación disminuye, pero no se va del todo, al verla: Su atuendo, aunque ésta vez no es un traje espacial, sí la hace lucir como recién salida de un concierto de los Beatles. En fin, dos de tres no está mal.

Resulta que Vrillon no es extraterrestre después de todo. Es sólo mitad extraterrestre, dejada en la Tierra como parte de un programa de colonización implantado por los Raelon. No me quiso decir su nombre, porque, por supuesto, su nombre Raelon es realmente Vrillon, y nunca le interesó adoptar un alias terrestre. No digo nada y le sostengo la mirada, para ver si le gana la risa. Ella también sonríe, esperando que diga algo, pero nada más. Quiero romper el hielo, para comenzar a hablar en serio. Luce mucho más linda que en su foto. Le hago las preguntas de rutina, de dónde es, dónde creció, y sólo recibo una mirada de desconcierto. Ella se mantiene firme, bastante seria y algo indignada, sobre todo lo que me dijo anteriormente en sus mensajes, acerca de que en realidad es un ser que viene de una estrella de la constelación de Sagitario. Y lo dice muy en serio. Un silencio incómodo cae pesadamente en la mesa, y lo único que se me ocurre para romperlo es un "Lo siento".

Válgame Dios, está realmente chiflada.

No puedo dejar que se vaya molesta. No sería correcto. Quizá esté completamente loca, pero lo menos que puedo hacer por una mujer que gastó cincuenta mil dólares en mí, es darle lo que vino a buscar: Un tipo contactado por extraterrestres. Lo primero que se me ocurre es decirle que, debido a mi ocupación, estoy en contacto con muchos impostores constantemente. Su mirada cambia gradualmente de "molesta" a "desconfiada", y cuando le digo que sus mensajes me volvieron receloso porque parecían demasiado buenos para ser ciertos, su mirada pierde toda hostilidad hacia mí. Ella reasume su posición relajada, y me pregunta cuándo fui contactado por primera vez. Le digo la historia de cajón que puse en mi sitio web, acerca de cómo fui contactado telepáticamente en un viaje al Desierto de Nevada, en 1996, y de cómo el primer Raelon que vi personalmente apareció ante mí en un cuarto de hotel, en San José, California, al año siguiente. Me pregunta los nombres de quienes me contactaron, y yo, temeroso de meter la pata, decido no correr riesgos y termino por contestar que simplemente, en mi temor y desconcierto, no pregunté sus nombres. Parece que con eso fue suficiente, porque parece genuinamente complacida, y me asegura que volveré a ser contactado por "sus hermanos".

Me muestra más fotos de OVNIS, "alienígenas" y artefactos de juguete, todas bastante malas. Ella aparece en algunas, con el mismo traje espacial de poliéster que ya vi en fotos previas. Supongo que querrá hablar más que de esto, así que mi idea de ir al cine sale volando por la borda. Por supuesto, me muestra más escritos acerca de su planeta -algunos, mecanografiados en papel amarillento, junto a otros, impresos de modo más moderno- en un paquete de hojas, grueso como un libro de Stephen King, que saca gustosa de su bolso. Por un momento temí que esperara que los leyera aquí mismo.

Al final, sin haber pedido nada más que un vaso de agua, Vrillon dice que debe regresar a su "refugio". Me ofrezco a acompañarla, pero ella me dice sonriendo "Aún no". Quedamos para vernos la semana siguiente para, ahora sí, conocer su "refugio" terrestre. Hace un gesto extraño con la mano y me dice que "Todos somos parte del Gran Raelon". No me queda más que hacer lo mismo. Pobre.

Me permito una media sonrisa cansada mientras reviso algunas de las páginas que me ha dejado. No parecen los mismos documentos que me envió por correo electrónico. Material completamente nuevo. No dudo que esa pobre loca haya pasado meses compilando, o incluso escribiendo todo esto. Simplemente con lo que tengo aquí hay material como para tres libros, sin contar todos lo demás textos que me ha mandado. Libros... Ésa es una idea que vale la pena apuntar. Hasta podría incluir algunas de estas fotos.

Mhhh... Ésta es extraña. Aquí está ella, junto a un OVNI sobrevolando la planta nuclear de Rancho Seco, en California, aún en operación. Pero no puede ser. Yo viví en Sacramento casi cinco años. Ella luce idéntica en esta foto instantánea... pero la planta de Rancho Seco fue cerrada en 1989...

Cuatro miembros más esta semana y gracias a eso, Raelon.org ya cuenta oficialmente con dos mil quinientos miembros. Las fotos de Vrillon, además del video de las luces volando sobre la Casa de la Ópera en Sidney, han recibido muchos comentarios. Hay un idiota que dejó seis comentarios burlándose del video e insultando a todos los que visitan la página. Eso, como de costumbre, sólo causó que todos se le echaran encima. Lo mejor, es que es cuestión de tiempo antes de que otro idiota aparezca y atice el fuego un poco más. Bailen, mis pequeños muñecos, bailen.

Vrillon me ha dejado cuatro mensajes más, todos con archivos de texto adjuntos, ninguno de menos de 250 KB. Yo no voy a leer todo eso. Ya cometí el error de querer leer uno de los primeros archivos que me mandó. Pura ciencia ficción, de la más mala. Ahora sé que los copió de algún lado. Nadie puede sacar tantas tonterías de una sola cabeza, y los términos que usa son los más gastados en este negocio. Puso algunos datos astronómicos serios, pero no es nada que no pueda sacarse de una enciclopedia o de Google (de hecho, así es como corroboré los datos en primer lugar) y lo demás es pura basura. Vienen capítulos enteros acerca de la historia de los Raelon, sobre sus ciudades, sus naves, etc. Hice un esfuerzo por leer algo acerca de su religión (18 interminables páginas) pero honestamente me perdí cuando comienza la parte acerca de una mente comunal que todos los Raelon comparten, y que no terminé de entender si estas mentes conectadas se volvían un ser aparte, o si sólo se adoraban a ellos mismos poniéndose de acuerdo. Oh, y éste ser o "mente colectiva" que ellos adoran (sorpresa, sorpresa) también se llama Raelon. Qué raza tan creativa. Y yo que me quejaba de las clases de Catecismo de los domingos. Si no hubiera conocido a esta chica y no hubiera visto lo loca que está personalmente, juraría que esto es obra de alguien que me quiere tomar el pelo.

Pero todos estos archivos que me manda Vrillon me preocupan. Aunque obviamente esta chica no escribió todo esto ella sola, sí está claro que se pasa la mayor parte del día juntando toda esta sarta de tonterías, solamente para mí. Es como si no se dedicara a otra cosa. Realmente dudo que tenga una familia que la cuide, ya no digamos un empleo. Si tuviera a alguien que la cuide, seguramente no le hubieran permitido gastar tanto dinero en mi sitio web. ¿Y a todo ésto, de dónde lo habrá sacado?

Ya no estoy tan seguro de querer ir a su "refugio".

Otro correo electrónico de Vrillon. El segundo en este día. Este trae un archivo de video, "el_regreso.avi". Dura 9:30 minutos. Tardo bastante en decidirme a verlo.

Aquí aparece ella, en el mismo traje espacial de poliéster metálico que siempre usa en las fotos, afuera de un... ¿Bungalow? de color blanco, completamente esférico, rodeado de árboles. Durante el primer minuto del video parece saludar o hablar con alguien fuera de cámara, haciendo el mismo gesto con la mano que hizo en el café. Luego, aparecen unos niños -o enanos- con trajes de poliéster dorado y máscaras de "hombres grises". Los "aliens" y Vrillon hacen una danza muy extraña, haciendo exactamente los mismos gestos, girando los brazos en círculo, dando una vuelta en círculo, mirando hacia el suelo y luego hacia arriba, exactamente del mismo modo. En ése momento, un reflector muy potente, fuera de cámara, ilumina la escena con luz verde, luego roja, y luego amarilla. Y luego, los extraterrestres ya no están. Al fondo, se puede ver una luz multicolor sobre los árboles, alejándose. Vrillon se queda inmóvil, haciendo una pausa dramática con la cara hacia abajo, hasta que, inesperadamente, toma la cámara entre sus manos y, con una lágrima saliendo de su ojo derecho, dice "Por fin llegaron", justo antes de que el video se detenga.

El video no tiene sonido hasta el último minuto, lo cual hace que me crispe los nervios todavía más, pero lo que de verdad me perturba es que, al final, cuando ella acerca su rostro a la cámara, Vrillon tiene pupilas de color amarillo.

Hay más como Vrillon.

Ya he recibido cerca de cincuenta correos electrónicos desde cuentas distintas, escritos completamente en Ter-laath, el idioma que Vrillon inventó. Hasta en los foros de mi sitio web empiezan a aparecer mensajes iguales, junto con seis mensajes escritos con una fuente extraña que yo no habilité. Ya hay 930 nuevos miembros que escriben mensajes en Ter-laath. No es un fraude, de eso ya estoy seguro, y ha ido demasiado lejos para tratarse de una broma. Creo que estoy en peligro.

Alguien entró a mi departamento cuando dormía. Desperté y encontré más papeles y más fotos de Vrillon encima de mí, junto con un traje de poliéster metálico, como el de ella. Es para mí. Arrojo todas estas porquerías lejos. Por primera vez en quince años tengo miedo de estar solo.

Un culto. Me he metido con un culto de enfermos mentales.

Tengo miedo que quedarme aquí, pero también temo salir. La inactividad me crispa los nervios. Me armo de valor y salgo de mi departamento, dirigiéndome a la calle tan rápido como puedo, yendo directo a la estación de policía más cercana. Se van a reír de mí hasta cansarse, pero hasta ellos deben tomarme en serio en cuanto les mencione un culto peligroso.

No es agradable explicar lo que hago para ganarme la vida, especialmente a un agente de policía, pero si voy a contar todo, es mejor no omitir nada... excepto, claro, lo del dinero que Vrillon depositó en mi cuenta. El oficial que me atiende oye mi historia con un desinterés desesperante, y sólo cuando muestro las fotos que Vrillon dejó sobre mi cama me pone algo de atención. Me dice que mandarán una patrulla en cuanto tengan una disponible. Si no hubiera llevado las fotos, ni siquiera eso me hubieran concedido. Salgo de la estación de policía más nervioso de lo que estaba cuando entré. Ahora sé que estoy solo. No es seguro andar por la calle.

Voy a una ferretería y compro todo lo que pueda servir para defenderme. Compraría un arma automática también si pudiera, pero tengo antecedentes, y no sé donde vendan armas ilegales. Cambio la cerradura de mi puerta y añado otra más. Hago los muebles a un lado, en un rincón, para que no les sirvan para atraparme ni para entorpecerme el paso. Aseguro todas las ventanas y me siento cerca del teléfono, con un martillo de siete kilos, un hacha y un machete a la mano. Prendí mi computadora y apunté mi webcam hacia mí. Si esos hijos de perra se aparecen, van a lamentar haberlo hecho, y si logran entrar, alguien lo estará viendo. Cuatro horas y nada. Estoy a punto de volverme loco.

Entonces se va la luz, y sé que vienen por mí.

Abrazo el hacha. Tardo cinco minutos en recordar que tengo el teléfono cerca, y en cuanto lo tomo llamo a Emergencias. Dicen que mandarán una patrulla, pero eso dijeron esta mañana. Trato de no respirar agitadamente, pero no puedo. Alguien tiene que ayudarme.

Hay alguien en mi departamento. Alguien prendió mi television. También mi horno de microondas y mi computadora. Corro a buscar al intruso. Tiro hachazos al aire, pero sólo rompo cosas. Grito el nombre de Vrillon a todo pulmón, y tiro un hachazo más, que se incrusta en la pared. Se prenden más aparatos, pero ninguna luz. Siento venir un infarto.

Entonces veo una luz verde salir de mi recámara, y sé que he perdido la cordura, porque de la luz veo salir la silueta de un ser que a todas luces no es humano. Corro hacia la puerta y pensé que me atraparía ahí mismo, porque no lograba meter las llaves en la cerradura. Mi desesperación abre la puerta, y corro hacia la calle, hacia mi auto. Tiré las llaves en el camino. Rompo la ventana y me corto la mano al hacerlo. Hago 120 millas por hora antes de atropellar a alguien. Por supuesto que sigo adelante. Fuera de la ciudad. Del país. Lejos de las luces.

Ya estoy en la carretera, cuando el auto me traiciona. Sin gasolina. Estoy lo suficientemente espantado para seguir huyendo a pie. Me alejo de la carretera, de los espacios abiertos, hacia los árboles. Me duele mi mano, pero debo seguir corriendo. Jadeo muy fuerte, pero no puedo evitarlo. No sé cuanto corrí, hasta que me detuve, dándome cuenta de que no tengo escape. Enmedio de los árboles está el "bungalow" que apareció en el video de Vrillon. Su refugio.

Las luces se encienden en el edificio esférico. También en el cielo. Por fin los veo. Siempre pensé que eran metálicos, pero parecen hechos de pura luz. Hay más de veinte. La silueta de Vrillon aparece en el umbral sin puerta de su refugio. Se acerca hacia mi y toma mi rostro entre sus manos. Me doy cuenta de que sus ojos no son amarillos; brillan con luz amarilla. De su refugio también salen los que antes pensé que eran niños con trajes, pero ahora puedo verlos de cerca. Su piel tiene aspecto húmedo, como las víboras, y definitivamente respiran. No se trata de disfraces, o máscaras. Las máscaras no parpadean. Vrillon me dice algo, hablándome como si fuera una grabación al revés. Ahora entiendo lo que ella dijo antes, al final del video que me mandó. "Por fin llegaron". Y llegaron por mí. Vrillon se aleja y toma una cámara de video.

De una de las naves sale un haz de luz blanca que me baña. Quema. No puedo gritar. Siento que me elevo...

Me he bañado en la gloria del gran Raelon, que es la gente, es el mundo y es la raza de Aeurión 12, en el extremo del Brazo de Sagitario. Él es mente, él es luz, él es uno y él es nosotros. Ahora soy la vaina que contiene a Remgeth, a diferencia de Vrillon, que no necesitó una vaina humana cuando nació, en 1969. Cuando lleguen los demás viajeros, y la palabra de Raelon haya alcanzado a todos, habrá más como yo, que contengan la esencia de la mente, la luz, el todo y el yo. "Todos somos parte del gran Raelon"

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